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Filiales de Maersk y MSC asumen control temporal de puertos panameƱos tras fallo judicial

Tras la anulación de la concesión de Panama Ports Company, APM Terminals (Maersk) y TiL (MSC) operarÔn los puertos de Balboa y Cristóbal durante 18 meses, asegurando la continuidad logística y la estabilidad laboral en PanamÔ.

La Autoridad Marítima de PanamÔ (AMP) inició la transición operativa en los puertos de Balboa y Cristóbal tras la anulación de la concesión que desde 1997 mantenía Panama Ports Company (PPC), filial de CK Hutchison. El objetivo es asegurar la continuidad del servicio portuario y evitar impactos en la cadena logística en un contexto de alta sensibilidad internacional.

Plan de transición de 18 meses

El director de Puertos de la AMP, Max Flores, indicó que la transición durarÔ 18 meses, tiempo necesario para transferir de manera ordenada responsabilidades, procesos y controles, asegurando que los puertos operen sin interrupciones durante este periodo.

Operadores globales al mando

APM Terminals, filial del grupo Maersk, gestionarÔ la terminal de Balboa, mientras que Terminal Investment Limited (TiL), del MSC Group, asumirÔ Cristóbal. La selección se basó en la experiencia de ambas empresas en la carga manejada en los puertos, garantizando eficiencia y continuidad logística.

Contexto legal y polĆ­tico

La transición se produce tras el fallo de la Corte Suprema de PanamÔ, que declaró inconstitucional la prórroga de la concesión a PPC. Mientras el Gobierno defiende la legalidad del proceso, PPC mantiene un arbitraje internacional que podría complicar la situación, especialmente en el control de equipos, infraestructura y sistemas críticos.

Enfoque laboral y estabilidad

La ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, aseguró que durante la transición se garantizarÔ el pago a los trabajadores y el cumplimiento de derechos laborales, minimizando el impacto en el personal portuario.

Próximos pasos

Durante los próximos meses se implementarÔ la coordinación entre AMP, operadores y entidades estatales para definir un nuevo modelo de administración y adjudicación de las terminales, manteniendo la eficiencia y control estatal en la infraestructura clave para la logística panameña.