El Ćndice de Producción Industrial de FIEL registró una baja interanual de 3,6% en enero, aunque mostró un repunte mensual desestacionalizado de 2,1%. El consumo interno continĆŗa siendo el principal freno para una recuperación sostenida en 2026.
La industria argentina inició 2026 con una seƱal de moderación en su deterioro, aunque todavĆa no logra revertir la contracción acumulada en el Ćŗltimo aƱo. SegĆŗn el Ćndice de Producción Industrial (IPI) elaborado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), la actividad manufacturera cayó 3,6% interanual en enero, encadenando siete meses consecutivos de retrocesos frente al mismo perĆodo del aƱo anterior.
No obstante, en la medición desestacionalizada avanzó 2,1% respecto de diciembre, interrumpiendo la racha negativa con la que habĆa cerrado 2025. Pese a esta mejora mensual, la producción todavĆa se ubica 3,7% por debajo del nivel de febrero de 2025, cuando comenzó la actual fase recesiva.
Un piso dĆ©bil tras tres aƱos de caĆda
El desempeƱo de 2025 dejó una base frĆ”gil para el inicio del nuevo aƱo. De acuerdo con FIEL, el aƱo pasado cerró con una baja de 0,8% frente a 2024 y acumuló tres aƱos consecutivos de contracción. AdemĆ”s, la producción industrial de 2025 fue 12,9% inferior a la de 2011, cuando el Ćndice alcanzó su mĆ”ximo histórico.
El informe subraya que durante el segundo semestre del aƱo pasado, las turbulencias cambiarias, la incertidumbre preelectoral y el enfriamiento del consumo profundizaron el deterioro, especialmente en sectores como automotriz, metalmecĆ”nica, textiles y quĆmicos.
DesempeƱo sectorial dispar
En enero se observaron marcadas diferencias entre rubros. Según FIEL, alimentos y bebidas lideró el crecimiento interanual con un avance de 4,7%, seguido por la refinación de petróleo, con 1,6%.
En contraste, la industria automotriz sufrió una caĆda anual de 30,3%, mientras que la metalmecĆ”nica retrocedió 12% y la producción de papel y celulosa disminuyó 7,1%. TambiĆ©n registraron bajas las industrias metĆ”licas bĆ”sicas, quĆmicos y plĆ”sticos, minerales no metĆ”licos e insumos textiles.
La consultora advirtió que la difusión sectorial del retroceso continĆŗa siendo elevada: el 65% de las actividades industriales mostró caĆdas en el trimestre noviembre-enero. Para que la fase recesiva iniciada en febrero de 2025 pueda darse por concluida, serĆ” necesario que emerjan sectores con capacidad de traccionar una recuperación mĆ”s amplia.
Coincidencia con mediciones privadas
El relevamiento de Orlando J. Ferreres & Asociados arrojó resultados similares. La consultora estimó una contracción interanual de 4,4% en enero, aunque detectó un repunte mensual de 1,2% en términos desestacionalizados, cortando tres meses consecutivos de bajas.
Ferreres advirtió que los primeros meses del aƱo pueden presentar distorsiones por vacaciones y paradas tĆ©cnicas de planta. Aun asĆ, el diagnóstico general confirma que la industria continĆŗa afectada por el bajo dinamismo del consumo interno.
En su desglose sectorial, alimentos, bebidas y tabaco registraron una baja de 2,9% interanual, con una caĆda de 11,8% en la faena bovina. Maquinaria y equipo se contrajo 23,9% anual, acumulando su sĆ©ptima baja consecutiva; dentro de este segmento, la producción automotriz cayó 30,1% frente a enero de 2025.
Metales bÔsicos retrocedió 1% interanual y minerales no metÔlicos disminuyó 7,8%, con una baja de 5,6% en los despachos de cemento portland, reflejando el freno en la construcción.
Perspectivas para 2026
Ambas consultoras coinciden en que el primer trimestre del aƱo podrĆa continuar mostrando debilidad, en un escenario donde el consumo sigue siendo el principal condicionante de la actividad manufacturera.
No obstante, una mayor estabilidad macroeconómica, junto con una eventual recuperación de los ingresos reales y de la confianza, podrĆa sentar las bases para una mejora gradual hacia la segunda mitad de 2026.
Por ahora, el rebote mensual de enero constituye una seƱal incipiente dentro de un contexto todavĆa frĆ”gil, en el que la industria busca consolidar un punto de inflexión tras varios trimestres consecutivos de contracción.








