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Wall Street entra en zona crítica tras cinco semanas de pérdidas

El S&P 500 profundiza su racha negativa en medio de tensiones geopolíticas, señales mixtas de la Reserva Federal y ventas masivas de fondos, elevando el riesgo de una corrección más profunda en los mercados globales.

La jornada en Wall Street concluyó con una reversión dramática, los futuros del S&P 500 borraron todas sus ganancias previas para entrar en terreno negativo, situándose a más de 100 puntos por debajo de su máximo intradiario. Este movimiento se produce en un contexto donde el índice encadena su quinta semana consecutiva a la baja, la racha más larga desde mayo de 2022. Históricamente, el S&P 500 ha registrado una caída media del 18.2% en los 12 meses previos a las elecciones de mitad de legislatura desde 1926, con variaciones que oscilan entre el 7.4% y el 41.8%. Actualmente, solo el 43% de las acciones del índice cotizan por encima de su media móvil de 200 días, el nivel de amplitud de mercado más débil desde mayo pasado.

En el ámbito de la política monetaria, el presidente Jerome Powell adoptó un tono de cautela optimista, señalando que el sistema financiero es resiliente y que las herramientas de la Fed no tienen efectos significativos sobre choques de oferta. Powell estimó que la inflación arancelaria podría añadir entre un 0.5% y 1.0% a los precios de forma puntual. Sin embargo, dentro del comité emergen fisuras: mientras siete miembros no proyectan recortes para 2026, la vicepresidenta de Supervisión, Michelle Bowman, contempla hasta tres recortes antes de finales de dicho año. Paralelamente, los operadores han eliminado las apuestas de subidas de tipos, otorgando solo una posibilidad entre nueve para octubre y comenzando a descontar recortes este año.

La administración Trump ha intensificado la presión sobre Irán. La Secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, confirmó que se espera un acuerdo antes de la fecha límite del 6 de abril. El Pentágono estima un plazo de cuatro a seis semanas antes de una posible guerra abierta, mientras el presidente Trump evalúa misiones “complejas y arriesgadas” de fuerzas especiales para extraer 450 kilogramos de uranio enriquecido al 60%. Israel, a través de Canal 12, ha sugerido atacar instalaciones energéticas iraníes para acelerar la caída del régimen, mientras el Secretario de Estado, Marco Rubio, expresó su decepción con la cooperación de la OTAN en este frente.

En el ámbito empresarial, las valoraciones tecnológicas se encuentran en sus niveles más atractivos en relación con el S&P 500 en más de siete años. Tesla ($TSLA) anunció una inversión estratégica de gran envergadura en Japón enfocada en servicios y compresores, mientras que Google ($GOOGL) optimizó sus servicios de Maps para la planificación de viajes en vehículos eléctricos con Android Auto.

No obstante, el sentimiento institucional es defensivo. Los CTA han vendido casi 55,000 millones de dólares en acciones estadounidenses en lo que va del mes, manteniendo una posición corta de 18,410 millones. Goldman Sachs reporta que los fondos de cobertura están liquidando activos al tercer ritmo más rápido de la última década, con el apalancamiento neto cayendo 25 puntos porcentuales desde su máximo anual. Las estrategias de paridad de riesgo también redujeron posiciones, vendiendo más de 20,000 millones de dólares en renta variable global desde inicios de marzo.

El FMI ha emitido una advertencia severa: la guerra en Oriente Medio está causando un choque global asimétrico, elevando los precios de alimentos y fertilizantes, y endureciendo las condiciones financieras. Según el organismo, “todos los caminos conducen a precios más altos y un crecimiento más lento”. En la Eurozona, Goldman Sachs rebajó la previsión del PIB para 2026 en 0.7 puntos porcentuales y elevó la inflación en 1.4 puntos, señalando que el riesgo de estanflación ha vuelto. Yannis Stournaras, del BCE, indicó que la institución reaccionaría ante efectos de segunda ronda si las expectativas de inflación aumentan.

En Asia, Japón ha instado al G7 y a la AIE a prepararse para liberaciones coordinadas de reservas de petróleo. El Ministro de Finanzas, Katayama, expresó urgencia ante la volatilidad de los futuros del crudo y su impacto en el mercado de divisas. Por su parte, el Rastreador de Ormuz de Bloomberg reporta un “goteo” de apenas 21 buques transitando la ruta desde el 28 de febrero, frente a los más de 100 diarios habituales, muchos han tenido que modificar sus rutas aumentando costos y tiempos. Pakistán ha intentado mediar en conversaciones con Turquía, Egipto y Arabia Saudí para reabrir el estrecho, proponiendo estructuras de tarifas similares a las del Canal de Suez, aunque Irán ha desestimado las demandas estadounidenses por considerarlas “excesivas e ilógicas”.

El panorama actual revela un mercado en capitulación geopolítica. Con el índice de Miedo y Codicia en niveles de 10/100 (Miedo Extremo), nos encontramos técnicamente cerca de un suelo de mercado, pero el catalizador para un rebote depende exclusivamente de la diplomacia en Oriente Medio y no de los fundamentales.

Si se materializa la operación militar para la extracción de uranio, el petróleo crudo, que ya se encamina a su cierre más alto desde 2022, podría superar los 120 USD, forzando al S&P 500 a romper el soporte crítico de los 6,300 puntos hacia territorio de corrección profunda.

Sin embargo, si Irán cede ante la presión privada antes de la fecha límite, veríamos el rally de cobertura de cortos más potente del año. La asimetría de los flujos de CTA sugiere que podrían comprarse hasta 86,000 millones de dólares en acciones estadounidenses en un rally sostenido.

El riesgo real para 2026 es el impacto de oferta asimétrico. Mientras Estados Unidos goza de independencia energética relativa, Europa y Asia enfrentan una crisis similar a la de 1973, pero con un suministro afectado al 20% (frente al 10% de los años 70). La Fed se verá obligada a mantener tipos altos para anclar expectativas, incluso si el mercado laboral se enfría, lo que aumenta las probabilidades de un “aterrizaje forzoso”.

La vigilancia debe centrarse casi que totalmente en Ormuz y en los datos de nóminas de marzo (previsión de +56k), ya que determinarán si la Fed tiene margen para rescatar al mercado antes de que el sentimiento de los fondos “solo-largo” se descongele y genere una venta masiva sistémica.

Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group