Por Caio Galvanini, Asesor de Éxito en Soluciones en FICO
A medida que los modelos de procesamientos de pago evolucionan, la gestión del fraude debe expandirse más allá del monitoreo tradicional de transacciones hacia una visión más amplia de la gobernanza del ecosistema
¿Por qué la gestión del fraude es el nuevo campo de batalla para el éxito del procesamiento de pagos?
A medida que fraude de pagos crece en escala y sofisticación —donde más de 23 millones de transacciones se vieron comprometidas el año pasado—, lo que antes se consideraba un costo operativo necesario se ha transformado en un diferenciador estratégico. En vista de que los comercios electrónicos sofisticados evalúan cada vez más a los adquirientes (o procesadoras de pagos) con métricas de rendimiento antifraude durante su proceso de selección de proveedores de servicios de procesamiento de pagos, los comercios han comenzado a enfocarse en las tasas de falsos positivos y en las capacidades de manejo de contracargos. Esto representa una evolución fundamental del mercado: la excelencia en la gestión del fraude se ha convertido en el principal diferenciador para atraer relaciones comerciales de alto valor y fijar precios premium.
Este cambio está impulsado por el rápido crecimiento de las transacciones sin tarjeta presente, en las cuales el riesgo de fraude es inherentemente mayor. Asimismo, el fraude de primera persona y el abuso de políticas (las categorías de mayor crecimiento y más difíciles de detectar) exigen un análisis conductual a lo largo del tiempo en lugar de una revisión de transacciones en un determinado momento, lo que eleva el estándar de lo que las procesadoras deben ofrecer.
En la adquirencia comercial, el fraude va más allá del patrón familiar de un titular de tarjeta que disputa el uso de una tarjeta de crédito robada o una compra no autorizada. Se trata de un riesgo multidimensional que puede surgir en múltiples puntos dentro del ecosistema de pagos: entre el cliente y el comercio, el comercio y la procesadora de pagos o dentro de la infraestructura más amplia que los conecta. Los entornos de procesamiento de pagos modernos consisten en redes complejas de comercios, facilitadores de pago, tiendas electrónicas, marketplaces, procesadores e infraestructura tecnológica. A medida que los modelos de procesamiento de pago evolucionan, la gestión del fraude debe ampliarse más allá del monitoreo tradicional de transacciones hacia una visión más amplia de la gobernanza del ecosistema.
| Tendencia de fraudes | 2025 | Proyección 2028 |
| Contracargos | 261 M | 324 M (+24%) |
| Pérdidas | ̴ USD 34,000 M | USD $41,690 M |
| Disputas sin tarjeta presente | 63% del volumen | Predominio de comercio electrónico |
Aumentan las responsabilidades de las procesadoras de pagos
Las obligaciones financieras son claras: las procesadoras de pagos asumen la responsabilidad final por los incumplimientos de los comercios y los contracargos cuando los comercios no pueden absorber las pérdidas. De acuerdo con las reglas de los sistemas de pago, los comercios son responsables de absorber las pérdidas relacionadas con el fraude, y lograr una gestión eficaz es parte de lo que les permite mantener una buena relación con su procesadora de pagos. Pero cuando un comercio no puede absorber esas pérdidas —ya sea por insolvencia, altos volúmenes de contracargos o fraude directo— la responsabilidad se traslada a las procesadoras. Por lo tanto, éstas se sienten motivadas a evaluar adecuadamente a los comercios y monitorear su actividad de forma continua. En última instancia, son ellas quienes asumen el riesgo cuando las cosas salen mal.
En julio de 2026, Mastercard actualizará sus reglas y solicitará a las procesadoras de pagos que investiguen a cualquier comercio marcado en un plazo de 72 horas —si más del 5% de sus transacciones de compra presentan reembolsos o contracargos combinados durante un periodo de 30 días, su procesadora deberá investigarlo—.
Se estima que el volumen global de contracargos aumentará un 24% de 261 millones en 2025 a 324 millones en 2028, con pérdidas asociadas que alcanzarán los USD $41,690 millones y con un valor promedio de los contracargos de USD $69 para los servicios de suscripción y USD $120 para los comercios de viajes y hospitalidad. Aunque este escenario representa un desafío, también puede convertirse en una oportunidad extraordinaria: mientras los competidores luchan con una gestión reactiva del fraude, las procesadoras de pagos progresistas transforman sus capacidades en motores de vanguardia que optimizan el procesamiento, retención y portafolio de comercios.
Tres imperativos estratégicos para el liderazgo de mercado impulsado por el fraude
- Integración avanzada y excelencia en suscripción: la primera ventaja competitiva
La integración de los comercios representa la oportunidad de mayor impacto dentro del ciclo de vida del proceso de pagos, el cual abarca la recepción de solicitudes, la suscripción y la fijación de precios y donde la detección temprana del fraude previene pérdidas costosas y acelera la obtención de ingresos. La integración es uno de los momentos de mayor riesgo en la relación con el comercio, ya que los errores iniciales pueden tener consecuencias costosas posteriormente. Los adquirientes líderes están implementando métodos sofisticados de evaluación de riesgos, tales como KYC digital automatizado, verificación en tiempo real y modelos avanzados de riesgo, para identificar posibles amenazas antes de que ingresen al portafolio. Estos métodos transforman la integración de un centro de costos en un arma competitiva.
Impacto de caso de estudio: En un caso de estudio, las capacidades de FICO Platform redujeron los tiempos de integración manual de nueve días a sólo minutos, al tiempo que se implementó una detección avanzada de fraude que evitó la incorporación de comercios de alto riesgo. Esta transformación permitió la procesadora de pagos competir eficazmente contra fintechs innovadoras, además de mantener controles de riesgo superiores.
Implementación estratégica: Es fundamental implementar sistemas de verificación de identidad basados en IA que utilicen múltiples fuentes de datos para identificar el fraude sintético y el falseamiento de comercios durante el proceso de solicitud. FICO Platform permite a los usuarios segmentar automáticamente los perfiles de riesgo de los comercios, lo que genera flujos de integración diferenciados que equilibran la velocidad con los niveles adecuados de diligencia, a fin de evitar que los comercios fraudulentos lleguen a la etapa de procesamiento de transacciones.
- Monitoreo predictivo de comercios para intervención temprana
El monitoreo moderno de comercios exige una evaluación integral del riesgo a lo largo de todo el ciclo de vida del comerciante. Las procesadoras de pagos necesitan tecnología de punta que proporcione un historial integrado de las interacciones con los clientes, estrategias proactivas de mantenimiento y monitoreo AML (antilavado de dinero) del portafolio, con énfasis en la detección temprana de variaciones en volumen, desviaciones de los márgenes e indicadores de riesgo financiero. Además del monitoreo de transacciones, la exposición al fraude se extiende por todas las capas estructurales del ecosistema del proceso de pagos—incluyendo el enrutamiento de pagos, los flujos de liquidación y las plataformas intermediarias—, lo que requiere una visión de todo el portafolio para detectar a tiempo las condiciones del fraude oculto.
Reconocimiento de patrones de comportamiento: Las plataformas avanzadas monitorean los indicadores del ciclo de vida del comercio, los cambios en la velocidad transaccional y las métricas de rendimiento comparativas respecto a las cohortes de comercios similares. Esto permite identificar de forma temprana a aquellos con riesgo de contracargos excesivos, dificultades financieras o incumplimiento de políticas, lo que permite realizar intervenciones proactivas antes de que los problemas escalen.
Impacto de caso de estudio: Las procesadoras de pagos que implementan monitoreo integral reportan mejoras significativas en métricas de fraude, reducción de falsos positivos y disminución de contracargos. Estas plataformas permiten segmentar con precisión los comercios por códigos MCC, volumen de ventas e indicadores de riesgo, a fin de aplicar estrategias de precios y gestión de riesgo que mejoren la rentabilidad global.
- Controles a nivel transaccional y gobernanza integrada: excelencia operativa como ventaja competitiva
La gestión de fraude a nivel transaccional debe integrarse de manera fluida en estructuras de gobernanza robustas para crear ventajas operativas difíciles de replicar por los competidores. La eficiencia operativa se convierte en un diferenciador clave en la adquisición y retención de comercios.
Gestión integral de disputas: Las procesadoras de pagos más eficaces implementan herramientas automatizadas de prevención de disputas que pueden evitar contracargos gracias al envío de notificaciones en tiempo real a los comercios. Estas plataformas permiten emitir reembolsos proactivos, lo que evita procesos costosos, mantiene la satisfacción del cliente y permite una relación comercial sin fricción. El monitoreo debe distinguir entre los comercios que son víctimas de fraude y aquellos que son cómplices, mientras que la gobernanza maneja el proceso de disputa específico de cada situación.
Excelencia en cumplimiento regulativo: Las procesadoras de pagos avanzadas implementan marcos de gobernanza que garantizan el cumplimiento consistente en todo su portafolio, lo cual minimiza los falsos positivos que podrían afectar la relación con los comercios o la eficiencia operativa, al tiempo que brindan apoyo durante el proceso de disputas.
El imperativo competitivo
El éxito en el procesamiento de pagos de los comercios ahora exige una ejecución precisa de la gestión de fraude, el análisis predictivo y la gobernanza integral del portafolio. Las procesadoras que implementen estas estrategias centradas en el fraude —respaldadas por un análisis avanzado y una toma de decisiones automatizada— tienen mayores probabilidades de adelantarse a sus competidores en un entorno cada vez más competitivo, evitando la pérdida de comercios y protegiendo su rentabilidad.
Las organizaciones que transformen su gestión de fraude mediante inversiones estratégicas en tecnología obtendrán retornos superiores, además de proteger sus portafolios contra el incremento de pérdidas por fraude. La ventaja competitiva dependerá de la rapidez con la que las empresas procesadoras de pagos implementen estas estrategias para asegurar tanto su participación actual en el mercado como sus oportunidades de crecimiento en el futuro.








