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Con cautela y volatilidad contenida, así reaccionan los mercados al bloqueo en Ormuz

Los mercados globales moderan su reacción inicial al bloqueo en el Estrecho de Ormuz y operan con cautela, en un entorno donde la tensión geopolítica convive con sólidos resultados corporativos y expectativas de negociación que contienen, por ahora, la volatilidad.

El mercado financiero ha iniciado la semana con una volatilidad extrema y una compleja dialéctica entre la retórica bélica y la diplomacia de último minuto. Los mercados globales operan bajo la sombra del bloqueo naval en el Estrecho de Ormuz, un movimiento estratégico que ha reconfigurado las expectativas de inflación y suministro energético, mientras que, simultáneamente, la temporada de resultados corporativos del primer trimestre en Estados Unidos ofrece un contrapunto de resiliencia fundamental. La interacción entre las decisiones del Comando Central de EE. UU. (CENTCOM), las declaraciones de la administración Trump y la solidez de los balances bancarios ha generado una sesión de contrastes, donde el pánico inicial ha dado paso a una cautela estratégica por parte de los inversores institucionales.

En Estados Unidos, la atención macroeconómica y geopolítica es absoluta. El presidente Donald Trump, mediante una proclamación oficial y comunicaciones en redes sociales, confirmó que las fuerzas del CENTCOM implementaron un bloqueo total de todo el tráfico marítimo desde y hacia puertos iraníes a partir de las 10:00 a.m. ET. Más de 15 buques de guerra estadounidenses se encuentran desplegados para apoyar la operación, y el presidente ha advertido que cualquier embarcación iraní que intente vulnerar el bloqueo será eliminada de inmediato. A pesar de este despliegue, la administración mantiene canales abiertos, Trump ha sugerido que un acuerdo nuclear es posible, señalando que la “otra parte” desea fervientemente un pacto. Según informes del New York Post, funcionarios iraníes estarían estudiando abandonar el enriquecimiento de uranio como condición de Estados Unidos para cesar las hostilidades. No obstante, el fracaso de las negociaciones maratónicas en Islamabad, donde el vicepresidente JD Vance no logró un acuerdo ante la negativa iraní de renunciar a sus ambiciones nucleares, mantiene la tensión en niveles críticos. El impacto en el sector inmobiliario también se hace notar, los vendedores de viviendas superan a los compradores en 630,000, la mayor brecha registrada, mientras que las ventas de viviendas existentes cayeron un 3.6% real, situándose en 3.98 millones, por debajo de las previsiones de 4.05 millones.

Desde la Reserva Federal, Austan Goolsbee advirtió que, si el precio del petróleo se mantiene en 90 dólares por barril de forma persistente, el efecto inflacionario comenzará a trasladarse a otros sectores de la economía. Aunque Goolsbee confía en la fortaleza del consumidor, no descarta un empeoramiento del sentimiento del consumidor a corto plazo. Paralelamente, Goldman Sachs ha ajustado su previsión base de desempleo al 4.6% para finales de año. Sin embargo, en el ámbito de los mercados, la firma mantiene una postura alcista, proyectando que el S&P 500 avanzará un 12% hasta los 7,600 puntos para fin de año. Por su parte, Morgan Stanley señala que la corrección del S&P 500 está cerca de concluir, destacando que el índice ha mantenido soportes clave y que los sólidos resultados corporativos, con crecimientos prospectivos del 20%, respaldan la compra en las caídas.

En el sector corporativo, Goldman Sachs ($GS) inauguró la temporada de resultados del primer trimestre con cifras contundentes: ingresos de 17,230 millones de dólares y un beneficio por acción (BPA) de 17.55 dólares, superando las estimaciones. Destacó el récord en su división de renta variable con 5,330 millones de dólares (+27% interanual), aunque su división FICC estuvo por debajo de lo esperado y las provisiones para pérdidas crediticias aumentaron un 9%. En el sector tecnológico, Oracle ($ORCL) registró una subida espectacular del 11.04% tras presentar mejoras de inteligencia artificial para servicios públicos. Por el contrario, las aerolíneas sufrieron retrocesos por los costes del combustible y la tensión en Oriente Medio. Otros movimientos relevantes incluyeron a Leggett & Platt ($LEG) subiendo un 6.7% por su adquisición por parte de SGI, y Telix Pharmaceuticals ($TLX) avanzando un 3.5% tras un acuerdo con Regeneron. En contraste, Replimune ($REPL) se desplomó un 62% tras el rechazo de la FDA a su tratamiento contra el melanoma. Próximamente, gigantes como JPMorgan, Netflix y PepsiCo ocuparán el centro del escenario.

En Europa y Asia, el panorama es igualmente dinámico. El Banco de Francia informó que el PIB subió un 0.3% en el primer trimestre, aunque Villeroy del BCE instó a mantener la vigilancia sobre la inflación. Boris Vujcic, también del BCE, señaló que los precios de la energía sitúan a la eurozona cerca del escenario básico del banco. Políticamente, Hungría vive un cambio histórico con la destitución de Viktor Orbán tras 16 años, tras la victoria del partido Tisza de Peter Magyar con el 69% de los mandatos; este giro ha impulsado al forinto húngaro a máximos de tres años ante la perspectiva de una mejor relación con la UE. En el Reino Unido, el primer ministro Starmer calificó de “daño económico incalculable” la conducta iraní en Ormuz y trabaja con el presidente Macron en una conferencia internacional para reabrir el estrecho.

En Asia, las acciones y bonos de China se movieron en sincronía ante la demanda de activos refugio, mientras que Pakistán intenta mediar para reactivar el diálogo entre Washington y Teherán. Arabia Saudí, en un movimiento de estabilización, restauró la capacidad total de su oleoducto Este-Oeste a 7 millones de barriles diarios.

Finalmente, los cierres de mercado reflejan esta complejidad: el S&P 500 subió un 1% así como el Nasdaq, mientras que el Ibex 35 cayó un 1% y el Hang Seng un 0.90%. El petróleo WTI se situó en los 92 dólares (+2.25%) y el Brent en 94 dólares (+3.21%), con futuros operando cerca de los 98 dólares. El Bitcoin mostró fortaleza al subir un 2.44% hasta los 72,400 dólares, mientras que el oro retrocedió levemente a 4,738 dólares.

El panorama actual nos sigue mostrando que los mercados están operando bajo riesgo diplomático. La resiliencia de Wall Street frente al bloqueo de Ormuz indica que el mercado no cree en un conflicto prolongado, sino que apuesta por la capacidad negociadora de la administración estadounidense para forzar un acuerdo nuclear.

Si Irán accede formalmente a abandonar el enriquecimiento de uranio, veríamos una capitulación inmediata de la volatilidad, con el S&P 500 buscando los 7,000 puntos en el corto plazo y el petróleo estabilizándose por debajo de los 85 dólares. La solidez de los resultados bancarios (como los de Goldman Sachs) sugiere que los fundamentos del sector privado son lo suficientemente fuertes para absorber shocks temporales.

El peligro reside en el factor inflacionario. Si el bloqueo se sigue extendiendo y el Brent consolida niveles superiores a los 100 dólares, la Reserva Federal se verá obligada a mantener tipos altos por más tiempo, lo que podría transformar la actual desaceleración inmobiliaria en una crisis de crédito más amplia.

Para las próximas jornadas, espero que el mercado mantenga un sesgo alcista moderado apoyado por el giro de los inversores sistemáticos (CTAs) hacia la compra, siempre que el S&P 500 se mantenga por encima del soporte crítico de los 6,750 puntos. La volatilidad (VIX) por debajo de 20 es una señal alentadora de estabilización que invitará al capital institucional a regresar a la renta variable de calidad.

Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group