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PetroperĂș en crisis: millones perdidos, privilegios internos y el riesgo para la economĂ­a peruana

En exclusiva para Revista EconomĂ­a, el destacado analista econĂłmico y polĂ­tico Alejandro Indacochea evalĂșa los riesgos financieros de PetroperĂș, la situaciĂłn econĂłmica del paĂ­s y los primeros meses de gestiĂłn del gobierno interino de JosĂ© JerĂ­.

ÂżQuĂ© impacto o implicancias podrĂ­a tener en el sector energĂ©tico y en la economĂ­a del paĂ­s la situaciĂłn de PetroperĂș y los cambios que viene impulsando el gobierno interino

Yo creo que acĂĄ hay que ir por partes. Todo esto se ha suscitado cuando la ministra de EconomĂ­a ha declarado que, cuando pide informaciĂłn a la empresa, es lamentable que se demoren o no entreguen todo de manera completa. Retrasar, fragmentar, ocultar informaciĂłn o falsearla no es una falta administrativa menor. Esto ha pasado desapercibido, pero es una forma de mentirle al paĂ­s y puede constituir un delito de ocultamiento de informaciĂłn.

Ante ese escenario, ¿qué responsabilidades deberían activarse desde el Estado y el sistema de justicia?

En cualquier directorio, si el gerente, en coordinaciĂłn con el equipo directivo, miente, se le formula una denuncia civil y penal. A mĂ­ me llama la atenciĂłn que no intervenga la fiscalĂ­a de oficio, que investigue a fondo y que negocie colaboraciĂłn eficaz con los 36 gerentes para que abran la situaciĂłn real de PetroperĂș y expliquen por quĂ© se ocultĂł o distorsionĂł la informaciĂłn. Esto es un delito y se necesitarĂ­a que la fiscalĂ­a inicie un proceso de colaboraciĂłn eficaz dentro de la empresa.

En tĂ©rminos econĂłmicos, ÂżcĂłmo evalĂșa la situaciĂłn financiera actual de PetroperĂș?

Ahora, PetroperĂș. La ministra ha declarado que desde 2022 se han perdido 17,88 millones de soles, lo que equivale a perder entre 3 y 4 millones de dĂłlares por dĂ­a. Se habla de un compromiso social estratĂ©gico, pero ÂżquĂ© mĂĄs estratĂ©gico que destinar esos 3 o 4 millones diarios a un paĂ­s donde el 43 % de niños menores de cinco años tiene anemia, donde hay 10 millones de pobres y 15 millones de personas que comen una sola vez al dĂ­a?

AquĂ­ hay una serie de eslĂłganes que no proceden. Hay prioridades estratĂ©gicas claras. PetroperĂș, bajo el esquema actual, no es privatizable. EstĂĄ insolvente, estĂĄ en quiebra. Algunos plantean llevarla a un rĂ©gimen concursal, pero eso es inviable porque la mayor parte de la deuda estĂĄ sujeta a leyes de Nueva York y avalada por el Estado peruano. Eso afectarĂ­a la calificaciĂłn crediticia del paĂ­s.

Sobre la “privatizaciĂłn”, ÂżquĂ© tan viable es realmente ese planteamiento en las condiciones actuales?

Sobre la privatizaciĂłn, se habla con un desconocimiento absoluto. ÂżCĂłmo se va a privatizar una empresa donde los pasivos superan largamente a los activos? Quien venga no viene a hacer un negocio rentable. Lo que se estĂĄ haciendo es una reestructuraciĂłn en situaciĂłn de insolvencia, separando unidades de negocio. Pero antes hay que ordenar el gasto improductivo y la planilla laboral.

Tenemos 36 gerentes, beneficios como cédula viva, triple sueldo en vacaciones, 14 sueldos, autos, clubes. He visto incluso declaraciones del defensor del pueblo, que mås parece un defensor de privilegios. Clubes como Punta Arenas, Punta Sal, el club de Surco, oficinas sobredimensionadas. Todo esto cuesta millones al país día a día.

¿Por qué considera que estas decisiones se han postergado durante tanto tiempo?

Esto se ha venido postergando por falta de autocrítica del sindicato, de los trabajadores y del propio gobierno. En el caso de la refinería de Talara, ha estado ausente la Contraloría. Se planteó inicialmente como una ampliación de 1 000 a 1 800 millones de dólares y terminó costando mås de 6 000 millones, y hoy con financiamiento supera los 8 000 millones. ¿Qué pasó? ¿Quiénes son los responsables?

Se pide una auditorĂ­a forense, pero los investigados contratan a quienes los investigan. Eso no tiene sentido. AdemĂĄs, el pago final de una refinerĂ­a se hace cuando la planta funciona, y aquĂ­ se pagĂł todo sin que funcione plenamente. Esto es un despilfarro que debe investigarse.

NingĂșn plan de reestructuraciĂłn es Ăłptimo, pero hay que hacerlo de la mejor manera posible.

ÂżCuĂĄntos empleados o contratados tiene aproximadamente PetroperĂș y quĂ© pasĂł con la emisiĂłn de bonos que se realizĂł hace algunos años?

Bueno, tengo entendido que hay una serie de beneficios ocultos. No son solo carros. Todo esto se sostiene tambiĂ©n con poder polĂ­tico de por medio. PetroperĂș tiene 36 gerentes, algo que no existe en empresas como Chevron o Exxon a nivel mundial.

Lo que se estĂĄ haciendo ahora es separar la empresa en unidades de negocio para evaluar cuĂĄl es el mejor camino a seguir. Antes de eso, quiero aclarar algo que se repite mucho. Se señala que PetroperĂș es estratĂ©gica porque atiende zonas alejadas del paĂ­s. Pero PetroperĂș hoy tiene menos del 25 % de participaciĂłn en el mercado nacional y ha ido perdiendo presencia.

Usar como excusa la atención en lugares como Iquitos o Madre de Dios para seguir perdiendo entre 3 millones de dólares por día no tiene sentido. Lo que debería hacer el Estado es subastar ese servicio, que otros operadores atiendan esas zonas, y subsidiar explícitamente ese servicio si es necesario. El argumento social o estratégico que se repite responde a un discurso de hace décadas. Evidentemente los congresistas no tienen idea a quien estån defendiendo ni los lobbies que se gestan.

Desde su punto de vista, ÂżquĂ© tiene realmente PetroperĂș hoy en tĂ©rminos de hidrocarburos y activos productivos?

Empecemos por la refinerĂ­a de Talara. Se dice que va a producir 100 mil barriles por dĂ­a. El margen refinero mĂĄximo, en lugares como Houston, es de alrededor de 10 dĂłlares por barril.

Si asumimos, de manera optimista, que la refinería funciona plenamente, eso significaría un millón de dólares diarios, unos 360 millones de dólares al año. En diez años serían 3 600 millones. Es imposible recuperar una inversión que ya supera los 8 000 millones de dólares. Ese dinero es un costo hundido y hay que ubicar a los responsables de esa estafa al país.

Por eso, hablar de privatizaciĂłn no es correcto. Nadie va a pagar ese monto. Lo que se debe hacer es buscar un operador que conozca el negocio internacional y opere la refinerĂ­a bajo un esquema de participaciĂłn o gestiĂłn compartida. Esa es la Ășnica salida razonable.

ÂżY quĂ© ocurre con el Oleoducto Norperuano y los lotes petroleros que estĂĄn bajo responsabilidad de PetroperĂș?

El oleoducto estĂĄ prĂĄcticamente paralizado. Lo que corresponde es entregarlo a un operador que lo ponga en valor y lo haga funcionar adecuadamente.

En cuanto a los lotes petroleros, el lote 192 en Loreto producĂ­a cerca de 10 mil barriles diarios. Fue transferido a PetroperĂș y, en la prĂĄctica, dejĂł de producir. Eso es una responsabilidad directa de Perupetro, que entregĂł lotes a una empresa que no explora petrĂłleo hace 50 años y que ademĂĄs estaba insolvente tĂ©cnica y econĂłmicamente.
Esos lotes deben regresar a Perupetro y ser subastados. Lo mismo ocurre con otras operaciones que han sido devueltas por inviabilidad.

Este problema viene de varios gobiernos atrĂĄs. ÂżDĂłnde identifica usted las principales responsabilidades?

La refinerĂ­a de Talara se impulsĂł durante el gobierno de Ollanta Humala. Inicialmente se planteĂł como una ampliaciĂłn de entre 1 000 y 1 800 millones de dĂłlares y terminĂł costando mĂĄs de 6 000 millones, y hoy, con financiamiento, supera los 8 000 millones.
AquĂ­ estuvo ausente la ContralorĂ­a. No hubo fiscalizaciĂłn real. AdemĂĄs, el pago total de una refinerĂ­a se hace cuando la planta funciona, y aquĂ­ se pagĂł sin que funcione plenamente. Eso debe investigarse a fondo.
Lo mĂĄs grave es que los mismos funcionarios involucrados terminan contratando a quienes los investigan. Eso no tiene sentido.

Se habla de una reestructuraciĂłn liderada por ProInversiĂłn. ÂżEs el camino correcto?

AhĂ­ hay una contradicciĂłn evidente. La reestructuraciĂłn y las investigaciones se encargan a los mismos que generaron el problema. Eso solo ocurre en PetroperĂș.
Se necesita negociar colaboraciĂłn eficaz, sobre todo en el nivel gerencial. Hay un desfase enorme entre los trabajadores y la alta gerencia. A los trabajadores hay que respetarles sus derechos, pero el cuerpo gerencial debe asumir responsabilidades.

ÂżExiste un problema de sobredimensionamiento en PetroperĂș?

SĂ­. Hay mĂĄs de 2 500 personas. PetroperĂș se ha convertido en un botĂ­n. Es una fiesta entrar ahĂ­. Hay 15 sueldos, triples pagos en vacaciones, beneficios que no existen en ninguna petrolera del mundo, autos, seguros familiares, clubes como Punta Arenas, Punta Sal y el club de Surco.

Cuando se defiende todo eso, no se estĂĄ defendiendo al paĂ­s, se estĂĄn defendiendo privilegios, mientras se pierden millones de dĂłlares diarios en un paĂ­s con pobreza estructural.

Pasando a la economĂ­a en general, ÂżcĂłmo ve el panorama del PerĂș en este 2026 electoral?

El PerĂș es un paĂ­s privilegiado. En 2025 crecimos 3.2 % pese a la inestabilidad polĂ­tica, la inseguridad y la corrupciĂłn. Tenemos precios de minerales que no se veĂ­an hace 50 años, mĂĄs de 14 000 millones de dĂłlares en ingresos mineros, un sector agroexportador fuerte y grandes inversiones en infraestructura.

Sin embargo, crecer 3.2 % no es ningĂșn mĂ©rito para el PerĂș. Con condiciones adecuadas deberĂ­amos crecer entre 6 y 7 %. Somos un paĂ­s de oportunidades perdidas.

ÂżY cĂłmo se enfrenta entonces el problema de la pobreza?

La pobreza no se supera con eslĂłganes ni populismo. Se supera creciendo, mejorando ingresos, fortaleciendo educaciĂłn y salud. No existe hoy una divisiĂłn real entre derecha e izquierda. Existe populismo. Lo vemos en el Congreso cuando se aprueban beneficios para ellos mismos mientras el paĂ­s se empobrece. Mientras sigamos con leyes que favorecen la delincuencia y sin una estrategia clara de seguridad, no vamos a avanzar.

Para cerrar, ÂżcĂłmo evalĂșa la gestiĂłn de JosĂ© JerĂ­ en estos primeros meses?

La valla era muy baja. Este es un gobierno que debiĂł hacer cambios antes. Quien ha gobernado realmente ha sido el Congreso. Si bien hay una mejora en la aprobaciĂłn, no se ven resultados claros, especialmente en seguridad ciudadana. El paĂ­s estĂĄ relativamente estabilizado, pero no es suficiente.

Mi invocaciĂłn es que el paĂ­s tome conciencia en las prĂłximas elecciones y apueste por opciones que realmente propongan un cambio, porque el PerĂș tiene todo para salir adelante.

Entrevista disponible en: