Facil Anuncios

Anuncia facil

La sensación de perder el control

Por Jorge Toledo, Vicepresidente Regional de Solutions Consulting, Zendesk LATAM

Con motivo del DĆ­a del Internet Seguro, es importante reflexionar sobre una pregunta inevitable cuando interactuamos con la tecnologĆ­a: ā€œĀæpor quĆ© decide lo que decide?ā€. Y con ella aparece una sensación incómoda que rara vez sabemos nombrar.

ĀæPor quĆ© un bot rechaza una solicitud?, Āæpor quĆ© una app nos muestra ciertos anuncios?, Āæpor quĆ© una inteligencia artificial responde de una manera y no de otra? Esa incomodidad no es solo curiosidad: es el miedo a sentir que hemos perdido el control y que ā€œalguienā€ mĆ”s lo tiene.

Durante años pensamos que el principal riesgo digital eran los hackers o las contraseñas débiles. Hoy, el desafío es distinto: entender los sistemas que influyen en lo que vemos, compramos o creemos. La falta de claridad sobre cómo operan estos sistemas se ha convertido en una de las preocupaciones mÔs persistentes para los usuarios. Y tiene sentido: nunca habíamos interactuado tanto con inteligencia artificial como ahora. El 78% de los consumidores latinoamericanos afirma que la IA ya forma parte del servicio al cliente moderno, y un 69% dice que interactúa con ella mÔs que hace un año, de acuerdo con el mÔs reciente reporte CX Trends 2026 de Zendesk.

Este aumento en el uso vino acompañado de nuevas exigencias. Ya no basta con saber que un algoritmo tomó una decisión: los usuarios quieren entenderla. De hecho, el 96% de los consumidores en la región espera una explicación clara de por qué la IA actuó de cierta manera, y las demandas de transparencia crecieron 60% frente al año pasado.

El problema no es que la IA ā€œpienseā€, sino que no explique. Cuando las decisiones se vuelven invisibles, aparece la sospecha de manipulación y se debilita la confianza. Por eso, el reto para las empresas no es solo implementar inteligencia artificial, sino hacerla comprensible.

¿Qué significa esto en la prÔctica? Implica diseñar experiencias donde la IA pueda explicar, en lenguaje simple, qué datos utilizó, qué límites tiene y por qué eligió una respuesta específica. Implica también dar a los usuarios la posibilidad de preguntar, corregir o escalar una decisión cuando no estÔn de acuerdo con ella. La transparencia no debe ser un mensaje de marca, sino una función integrada al servicio.

AdemĆ”s, las organizaciones deben acompaƱar la adopción de IA con principios claros de transparencia. Esto incluye definir cuĆ”ndo la IA debe intervenir y cuĆ”ndo es necesario un humano, establecer criterios visibles de uso de datos, ofrecer controles claros sobre privacidad y capacitar a los equipos para explicar la tecnologĆ­a. Cuando la transparencia se traduce en reglas claras, supervisión humana y comunicación consistente, la IA deja de percibirse como una ā€œcaja negraā€ y se convierte en una herramienta confiable y predecible para el usuario.

Los datos lo confirman: el 77% de los consumidores en Latinoamérica considera importante que la IA explique sus decisiones de forma clara y accesible. Cuando esto ocurre, no solo se reduce la ansiedad o el rechazo a la tecnología; también se refuerza la sensación de control y se fortalece la relación entre clientes y empresas.

La buena noticia es que cada vez mĆ”s organizaciones empiezan a entender que la transparencia no es un ā€œextraā€, sino un pilar de cualquier estrategia de IA bien implementada. Explicar cómo funcionan los sistemas, asumir sus lĆ­mites y comunicar con honestidad sus decisiones permite construir relaciones mĆ”s sólidas, reducir la incertidumbre y demostrar que la tecnologĆ­a puede trabajar a favor de las personas.

Solo asĆ­ serĆ” posible cerrar la brecha de desconfianza que aĆŗn existe frente a la inteligencia artificial y convertirla en una aliada confiable para clientes, agentes y negocios.

Ā 

Ā