El proyecto del nuevo muelle en Ensenada busca adaptar la infraestructura a la nueva generación de cruceros de gran tamaño, reforzando su competitividad en el Pacífico y su conexión con el mercado turístico estadounidense.
México avanza en la modernización de su infraestructura marítima con la construcción de un nuevo muelle en Puerto de Ensenada, un proyecto que responde a la creciente demanda de cruceros de gran escala. La iniciativa, denominada “Construcción del Muelle 3”, permitirá ampliar la capacidad de atención en la terminal Ensenada Cruiseport Village, habilitando el arribo de embarcaciones de hasta 365 metros de eslora.
Este desarrollo se enmarca en una tendencia global donde los cruceros de última generación, principalmente provenientes de Estados Unidos, requieren puertos con mayor profundidad, extensión y equipamiento tecnológico.
Capacidad actual y salto competitivo
Actualmente, el puerto cuenta con dos posiciones operativas: el Muelle 1, con capacidad para naves de hasta 335 metros, y el Muelle 2, que puede recibir embarcaciones de hasta 350 metros. La incorporación del nuevo muelle permitirá superar estos límites y posicionar a Ensenada en condiciones de competir con otros destinos del Pacífico que ya se están adaptando a los megacruceros.
La ampliación no solo incrementa la capacidad operativa, sino que fortalece el atractivo del puerto como escala estratégica dentro de las rutas internacionales.
Inversión integral y visión de largo plazo
El proyecto abarca cerca de 15.98 hectáreas dentro del recinto portuario e incluye infraestructura complementaria como pasarelas para pasajeros, vialidades internas, estacionamientos, sistemas eléctricos y módulos de servicios. Asimismo, contempla el dragado del fondo marino hasta 11 metros de profundidad para garantizar operaciones seguras.
Con una vida útil estimada superior a 50 años, la iniciativa apunta a consolidar a Ensenada como un nodo clave del turismo marítimo en la región.
Impacto en la relación con Estados Unidos
El desarrollo del Muelle 3 refuerza la relación económica y turística entre México y Estados Unidos, principal origen de los cruceros que operan en el Pacífico. Al adaptarse a las exigencias de estas embarcaciones, el puerto mejora su integración en las rutas internacionales y capta mayor flujo de visitantes.
En un contexto de creciente competencia entre destinos portuarios, la inversión posiciona a Ensenada como un actor relevante en la dinámica del turismo marítimo regional.








