La operadora española lanza su mayor concurso de alta velocidad, en medio de una crisis de fiabilidad, mientras fabricantes compiten por contratos que redefinirán el futuro del transporte ferroviario en Europa.
La empresa estatal Renfe ha activado el proceso de la mayor licitación de alta velocidad de su historia reciente, con una inversión inicial de €1,362 millones para la adquisición de 30 trenes, ampliable hasta €1,777 millones con unidades adicionales.
Este proceso marca un hito en el ciclo inversor del sistema ferroviario español, en un contexto de alta demanda y necesidad de modernización de la flota.
CAF evalúa entrar a la competencia
La española Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) analiza su participación en la puja, revisando los requisitos técnicos y logísticos del proyecto. La decisión dependerá de la viabilidad de cumplir exigencias clave, como trenes con capacidad mínima de 450 pasajeros y velocidades comerciales de hasta 350 km/h.
CAF cuenta con su plataforma Oaris como principal activo tecnológico, aunque deberá evolucionarla para alcanzar los nuevos estándares de “muy alta velocidad”.
Competencia global por el contrato
El proceso atraerá a grandes fabricantes internacionales como Siemens, Hitachi Rail y Alstom, que parten como favoritas por su experiencia en trenes de última generación.
Modelos como el Velaro Novo o el ETR 1000 representan el nivel tecnológico que marcará la competencia en esta licitación.
Crisis de fiabilidad acelera la renovación
La urgencia del proceso responde a problemas estructurales en la red ferroviaria española, donde solo el 35% de los trenes de larga distancia llega a tiempo y el retraso promedio ha aumentado a 20 minutos.
Factores como restricciones de velocidad, envejecimiento de la flota y eventos recientes —como el accidente de Adamuz— han evidenciado la necesidad de renovar el material rodante para garantizar estándares de eficiencia y seguridad.
Plazos exigentes y riesgo operativo
Uno de los aspectos más críticos del concurso es el calendario de entrega. Renfe exige que las primeras unidades estén operativas antes del mes 40 y la flota completa antes del mes 78, lo que implica un ritmo de producción de un tren cada mes y medio.
El incumplimiento de estos plazos podría generar penalidades millonarias, convirtiendo la capacidad industrial en un factor decisivo en la adjudicación.
Un mercado en plena transformación
La licitación se produce en un contexto de fuerte dinamismo industrial. CAF, liderada por Javier Martínez Ojinaga, cerró el último año con resultados récord, incluyendo una cartera de pedidos superior a €16,000 millones.
Sin embargo, el escenario competitivo se intensifica con la posible entrada de actores asiáticos como CRCC, en un mercado donde la innovación tecnológica, la capacidad productiva y la eficiencia operativa definirán a los ganadores.








