Voceras de Publicis coinciden en que el reto ya no es acceder a cargos, sino influir en decisiones estratégicas y transformar la industria desde dentro.
En el marco del Mes de la Mujer, tres ejecutivas del grupo Publicis Groupe señalaron que el liderazgo femenino en la publicidad ha evolucionado de forma significativa en la última década, aunque aún enfrenta desafíos estructurales, culturales y de sostenibilidad en el tiempo.
En conversación con Revista Economía, Luisa Morcos, Head of Operations Influencer & The Pub de Publicis Media,Paola Pagán, Chief Media Officer de Publicis Media y Katty Carrillo, Head of Creative Operations de Leo Perú, coincidieron en que el cambio más relevante no es solo el acceso a posiciones de liderazgo, sino el nivel de influencia que hoy tienen las mujeres en el negocio.
De ocupar espacios a liderar decisiones estratégicas
Paola Pagán sostuvo que el avance más importante en la industria ha sido el cambio de enfoque del liderazgo femenino. “El objetivo ya no es simplemente abrir espacios para que las mujeres estén presentes. Hoy el foco está en que tengan influencia real en decisiones estratégicas de negocio”, afirmó.

Añadió que actualmente las mujeres lideran áreas clave como media, tecnología, data y creatividad, participando directamente en decisiones de inversión y transformación empresarial. “Ya no se trata solo de liderar equipos, sino de liderar impacto en un mercado cada vez más competitivo y diverso”, enfatizó.
Avance sostenido, pero aún insuficiente
Por su parte, Luisa Morcos advirtió que, si bien el crecimiento es evidente, la brecha de género en liderazgo sigue siendo significativa. “Ha habido una evolución importante, pero todavía no estamos en un nivel de igualdad. En Latinoamérica, solo el 15% de posiciones de liderazgo están ocupadas por mujeres”, señaló.

Indicó que este escenario refleja que aún existe un largo camino por recorrer, especialmente en mercados emergentes. Sin embargo, destacó que algunas empresas están avanzando con mayor rapidez: “En nuestro caso, cinco de ocho miembros del directorio somos mujeres, lo que evidencia un compromiso real por cerrar estas brechas”.
Sesgos invisibles que aún condicionan el liderazgo
Morcos también alertó sobre la persistencia de sesgos inconscientes en entornos laborales. “Todavía hay percepciones distintas según el género. Si una mujer defiende una idea con firmeza puede ser vista como confrontacional, pero si cede, como débil”, explicó.
Este tipo de dinámicas, añadió, generan una presión adicional sobre las mujeres en posiciones de liderazgo.“El desafío es lograr que las expectativas sean exactamente las mismas para hombres y mujeres en todos los niveles”, remarcó.
Autoexigencia, maternidad y equilibrio profesional
Pagán puso énfasis en los retos vinculados al equilibrio entre vida personal y profesional. “La autoexigencia es muy alta porque muchas veces sentimos que competimos en un entorno desigual”, afirmó.
Explicó que las mujeres en cargos de liderazgo enfrentan una presión constante por sostener resultados sin descuidar su vida personal. “Especialmente en el caso de las madres, hay un esfuerzo adicional que las organizaciones deben reconocer y acompañar”, indicó.
Cultura organizacional: talento por encima del género
Katty Carrillo destacó que uno de los factores clave para avanzar en equidad es construir culturas corporativas centradas en el talento. “Cuando una empresa mide a las personas por su capacidad y no por su género, el crecimiento se vuelve mucho más natural”, sostuvo.

Señaló que, en su experiencia, el entorno actual es más equitativo que hace dos décadas, aunque aún existen retos. “La industria ha avanzado muchísimo, hoy vemos más mujeres liderando, pero todavía hay barreras como la maternidad que siguen siendo un desafío importante”, precisó.
Publicidad y representación: una deuda pendiente
En cuanto al rol de la industria, Morcos advirtió que aún persisten estereotipos en la representación de la mujer. “A nivel global, las mujeres tienen hasta 14 veces más probabilidad de aparecer en publicidad con connotaciones estereotipadas que los hombres”, explicó.
No obstante, reconoció que existe un cambio progresivo impulsado por mayor presencia femenina en decisiones creativas. “Cada vez más marcas se atreven a romper esquemas, pero todavía falta consolidar ese cambio”, afirmó.
Pagán complementó señalando que la publicidad peruana aún no refleja plenamente a la mujer actual. “Falta mostrar a la mujer real: trabajadora, que lidera tanto en el hogar como en el ámbito profesional”, indicó.
Añadió que estos avances no deberían depender de iniciativas aisladas. “Este enfoque debería ser transversal en toda la industria, no solo en algunas marcas”, enfatizó.
Inclusión con gestión, no solo discurso
Sobre las políticas corporativas, Pagán fue enfática en que la inclusión requiere estructura. “La diversidad no se logra solo contratando talento, se tiene que desarrollar, acompañar y medir”, señaló.
Indicó que las empresas deben trabajar con procesos claros, objetivos y métricas para garantizar resultados reales. “La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es clave para construir una cultura inclusiva sostenible”, sostuvo.
Sororidad, formación y liderazgo auténtico
De cara a las nuevas generaciones, las ejecutivas coincidieron en la importancia del apoyo entre mujeres. “Es clave construir sororidad. Este camino es exigente y la única forma de sostenerlo es apoyándonos entre nosotras”, afirmó Morcos.
Pagán añadió que la preparación es fundamental para liderar con seguridad. “El conocimiento es la herramienta más poderosa que pueden tener para abrirse camino”, indicó.
Por su parte, Carrillo destacó la actitud frente a los desafíos. “Que lo den todo, que disfruten el proceso y entiendan que el camino no es fácil, pero con disciplina y claridad de objetivos, se puede llegar”, concluyó.
Un proceso en evolución
El liderazgo femenino en la publicidad peruana avanza hacia una etapa donde la influencia en el negocio es cada vez más relevante. Sin embargo, los desafíos estructurales, culturales y organizacionales aún requieren un trabajo sostenido para consolidar una verdadera equidad en la industria.








