En el marco de las elecciones generales de 2026, el sector empresarial peruano ha manifestado expectativas centradas en la estabilidad política, la continuidad de políticas económicas y la generación de condiciones favorables para la inversión y el empleo.

De acuerdo con diversos gremios y estudios recientes, el empresariado mantiene una visión de mediano y largo plazo, priorizando la previsibilidad en las decisiones del próximo gobierno. Una encuesta a ejecutivos revela que las empresas “trascienden a los gobiernos”, lo que refleja una menor reacción inmediata frente a coyunturas electorales. ()

Sin embargo, también predomina un clima de cautela. Según la Sociedad Nacional de Industrias, alrededor del 65% de empresarios industriales no planea contratar personal en el corto plazo y más de la mitad ha postergado decisiones de inversión ante la incertidumbre electoral.

Pese a ello, las expectativas económicas se mantienen moderadamente optimistas. Más del 60% de empresarios proyecta un crecimiento favorable de la economía, mientras que una amplia mayoría espera aumentar sus niveles de facturación durante el presente año.

Entre las principales demandas del sector destacan:

  • Garantizar la estabilidad institucional y evitar la crisis política recurrente
  • Promover la inversión privada y la seguridad jurídica
  • Impulsar la reactivación económica y generación de empleo
  • Reducir la burocracia y fomentar la formalización
  • Mejorar la seguridad ciudadana, clave para la actividad empresarial

El contexto electoral se desarrolla en medio de una fuerte fragmentación política y alta incertidumbre, con múltiples candidaturas y sin un claro favorito, lo que refuerza la preocupación del sector privado por la gobernabilidad futura.

A pesar de este escenario, el empresariado coincide en que el principal reto del próximo gobierno será recuperar la confianza, fortalecer las instituciones y generar condiciones sostenibles para el crecimiento económico del país.

Por webmaster