Ajuste en su principal activo reduce proyecciones para 2026 y genera incertidumbre en el mercado global del cobre.
La minera Freeport-McMoRan registró una caída superior al 13% en bolsa luego de anunciar un retraso en la recuperación de su operación clave en Grasberg, lo que obligó a recortar sus proyecciones de producción de cobre y oro para 2026.
Grasberg: activo estratégico bajo presión operativa
El complejo Grasberg, uno de los mayores yacimientos de cobre y oro del mundo, enfrenta una recuperación más lenta de lo previsto tras un evento operativo ocurrido en 2025.
Aunque la compañía inició su reactivación en marzo de 2026, el ritmo de normalización se ha desacelerado. La capacidad operativa proyectada para el segundo semestre se ajustó a 65%, por debajo del 85% estimado inicialmente, lo que extiende la recuperación total hacia finales de 2027.
Reacción del mercado y menor visibilidad
El mercado reaccionó de forma inmediata al ajuste, priorizando la menor visibilidad operativa del activo frente a resultados trimestrales positivos impulsados por el precio del cobre.
Grasberg ha sido históricamente un pilar en la generación de valor de Freeport, por lo que cualquier desviación en su desempeño impacta directamente en las expectativas de ingresos y flujos futuros.
Recorte en producción y efecto en la oferta global
Para 2026, la compañía proyecta que Grasberg aporte alrededor de 318 mil toneladas de cobre y 650 mil onzas de oro, por debajo de estimaciones previas.
A nivel consolidado, Freeport ajustó sus ventas de cobre a aproximadamente 1,4 millones de toneladas, lo que representa una reducción relevante en su guidance anual y podría incidir en la oferta global del metal.
Impacto en el mercado del cobre
Grasberg representa cerca del 3% de la producción mundial de cobre en condiciones normales, por lo que su menor desempeño introduce presión adicional en un mercado ya tensionado por restricciones de oferta y alta demanda estructural.
En este contexto, una recuperación más lenta podría contribuir a sostener precios elevados y reforzar expectativas de déficit en el mediano plazo.
Diversificación mitiga, pero no elimina riesgos
Pese al impacto, Freeport mantiene una base operativa diversificada, con más del 75% de su producción fuera de Indonesia, incluyendo activos en América del Norte y Sudamérica.
Sin embargo, la dependencia del complejo Grasberg continúa siendo un factor crítico en su estrategia, especialmente por su peso en la producción de cobre y oro.








