La ACG enfatizó que no se debe confundir la discusión sobre nuevas inversiones energéticas con el cumplimiento de las obligaciones contractuales del sistema existente.
La Asociación de Consumidores de Gas del Perú (ACG) advirtió que la actual crisis en el suministro de gas natural revela la falta de inversiones necesarias para asegurar capacidad de respaldo y redundancia en el sistema de transporte de gas, exigidas contractualmente para cumplir con la obligación de disponibilidad establecida en el contrato de concesión del ducto que opera Transportadora de Gas del Perú (TGP).
En los Ćŗltimos dĆas se ha seƱalado que la emergencia energĆ©tica serĆa consecuencia de que el paĆs no construyó el Gasoducto del Sur. Sin embargo, la ACG sostuvo que ese argumento confunde dos debates distintos: la expansión futura de la infraestructura energĆ©tica y la confiabilidad del sistema que hoy abastece al paĆs.
āEl contrato del sistema de transporte de gas establece claramente que la infraestructura debĆa contar con suficiente capacidad de respaldo y redundancia para evitar interrupciones prolongadas del servicio. Esa era una obligación del concesionarioā, afirmó Roberto SantivaƱez.
El sistema de transporte de gas natural de Camisea fue adjudicado bajo un esquema BOOT (Build, Own, Operate & Transfer). En el numeral 5.8 del Anexo 1 del contrato, se establece que el sistema debĆa ser diseƱado, construido, mantenido y operado para restringir paros no programados y garantizar una disponibilidad anual de 99%, lo que implica contar con capacidad de respaldo y redundancia suficiente.
SegĆŗn la ACG, cumplir con ese estĆ”ndar de disponibilidad requerĆa invertir en instalaciones y equipos que den respaldo y redundancia al sistema, tales como āloopsā en los tramos mĆ”s crĆticos del gasoducto y mayor capacidad de almacenamiento en el Linepack del sistema; asĆ como programas, actividades e inversiones en mantenimiento que minimicen las probabilidades de falla del sistema y reduzcan al mĆnimo los tiempos de reposición del servicio.
El presidente de la asociación recordó que la obligación contractual de disponibilidad de 99% significa que una interrupción total no programada del servicio no deberĆa superar las 87 horas y 36 minutos continuos en un aƱo. Sin embargo, la actual emergencia ya ha superado ampliamente ese lĆmite.
āCuando una interrupción supera por varios dĆas los estĆ”ndares establecidos en el propio contrato, es evidente que hay elementos del sistema āsea en el diseƱo, la construcción, el mantenimiento o la capacidad de respaldo y redundanciaā que no estĆ”n cumpliendo con lo exigido contractualmenteā, indicó.
La ACG enfatizó que no se debe confundir la discusión sobre nuevas inversiones energéticas con el cumplimiento de las obligaciones contractuales del sistema existente.
āLa expansión del sistema energĆ©tico es una decisión de polĆtica pĆŗblica. Pero la confiabilidad del sistema actual es una responsabilidad contractual del concesionario. La seguridad energĆ©tica del paĆs depende de que las concesiones de infraestructura crĆtica cumplan con los estĆ”ndares de continuidad del servicio que establecen sus contratosā, concluyó SantivaƱez.
La Asociación de Consumidores de Gas hizo un llamado a las autoridades a evaluar a fondo las causas de la interrupción del suministro y la demora en la reposición del servicio, asĆ como adoptar las medidas necesarias para garantizar la confiabilidad del sistema de transporte de gas natural, dado su carĆ”cter estratĆ©gico para el abastecimiento energĆ©tico del paĆs.








