El intercambio bilateral muestra una contracción en ambas direcciones en enero de 2026, en medio de tensiones comerciales, factores geopolíticos y menor dinamismo global.
Las relaciones comerciales entre España y Estados Unidos registraron un marcado enfriamiento al inicio de 2026, reflejado en una caída tanto de exportaciones como de importaciones, en un contexto global condicionado por tensiones comerciales y riesgos geopolíticos.
Según datos del Ministerio de Economía, las exportaciones españolas hacia Estados Unidos alcanzaron los 1.140,7 millones de euros en enero, lo que representa una contracción interanual del 11,4%. Con ello, el mercado estadounidense redujo su peso al 3,9% del total exportado por España, que sumó 28.927 millones de euros en ese mes.
En paralelo, las importaciones desde Estados Unidos descendieron con mayor intensidad, al caer 20,8% interanual, hasta los 2.228 millones de euros, equivalentes al 6,8% del total de compras externas.
Déficit bilateral se reduce por menor intercambio
Como resultado de la caída en ambos flujos comerciales, el déficit comercial de España con Estados Unidos se redujo a 1.087,2 millones de euros, un 28,8% menos que en enero de 2025.
Esta mejora responde principalmente a la contracción más pronunciada de las importaciones frente a las exportaciones, lo que ajustó parcialmente el saldo negativo en la relación bilateral.
Menor déficit comercial global por caída de importaciones energéticas
A nivel agregado, el déficit comercial de España se redujo 35,2% en enero, situándose en 4.010 millones de euros. Este resultado estuvo impulsado principalmente por la caída de 33,2% en las importaciones energéticas.
En ese contexto, las exportaciones totales descendieron 2,9% interanual, mientras que las importaciones retrocedieron 8,4%, elevando la tasa de cobertura a 87,8%, cinco puntos porcentuales por encima del nivel registrado un año antes.
Presión desde China y fortaleza en la Unión Europea
El análisis por mercados evidencia un deterioro en la balanza comercial con China, donde el déficit alcanzó los 3.529 millones de euros tras una caída de 7,8% en exportaciones y un leve aumento de 0,9% en importaciones.
En contraste, el comercio con la Unión Europea se mantiene como el principal soporte del sector externo español, con un superávit de 2.360 millones de euros, vigente de forma ininterrumpida desde 2017.
Europa concentró el 77% de las exportaciones españolas en enero, aunque con una ligera contracción interanual, reflejando la desaceleración del entorno económico regional.
Cambios en destinos y sectores exportadores
En el desglose por destinos, destacaron los incrementos de exportaciones hacia Malta (130,8%), Australia (80%) y Eslovenia (76,3%), mientras que se registraron caídas relevantes en mercados como Taiwán, India y Chile.
Por sectores, las materias primas (+14,5%) y otras mercancías (+18,4%) mostraron un desempeño positivo, en contraste con la caída en alimentación, productos químicos y bienes de consumo duradero.
En importaciones, resaltó la fuerte contracción de productos energéticos (-33,2%), mientras que sectores como el automotriz mostraron crecimiento (+10,6%), reflejando cambios en la estructura de demanda.
En conjunto, las cifras evidencian un escenario de ajuste en el comercio exterior español, marcado por menor dinamismo global, tensiones geopolíticas y una recomposición de los flujos comerciales hacia otros mercados.








