La coalición amplía el respaldo global a una salida coordinada para garantizar la navegación en una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo.
Mayor presión internacional por la seguridad energética
Un total de 27 países se sumaron a la declaración internacional impulsada inicialmente por Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón, con el objetivo de contribuir a garantizar el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores del comercio global de energía.
La adhesión de nuevos países refuerza el peso político de la iniciativa, en un contexto marcado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y el cierre de facto del paso estratégico bajo control de Irán.
Condena a ataques y llamado a garantizar la navegación
En el comunicado conjunto, los países firmantes condenaron los recientes ataques contra buques comerciales desarmados en el Golfo, así como los bombardeos a instalaciones de petróleo y gas.
Asimismo, expresaron su disposición a contribuir a los esfuerzos necesarios para asegurar la libre navegación, en línea con los principios del derecho internacional. La coalición también manifestó su preocupación por las amenazas de Irán, incluyendo la posible colocación de minas y ataques con drones y misiles.
Impacto global en mercados y cadenas de suministro
Los países advirtieron que la interrupción del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz representa un riesgo significativo para la economía global, debido a su rol clave en el transporte de petróleo y gas.
En ese sentido, alertaron que cualquier restricción prolongada podría afectar las cadenas de suministro energético y generar efectos económicos a escala mundial, especialmente en los países más vulnerables.
Coalición ampliada y respuesta a la crisis
Entre los nuevos países que respaldan la declaración figuran Canadá, Corea del Sur, Australia, Emiratos Árabes Unidos, Noruega, Suecia y Finlandia, entre otros.
La iniciativa surge en paralelo a las propuestas de Estados Unidos para un eventual despliegue naval en la zona, aunque el documento multilateral se enfoca en una salida coordinada y en el respeto del derecho internacional, evitando una intervención directa para abrir el paso por la fuerza.








