La concesionaria Rutas de Lima entró en situación de default tras incumplir el pago de su deuda por aproximadamente US$500 millones, luego de abonar solo el 6% de un total de S/1,800 millones (equivalente a US$524 millones). Este incumplimiento activó formalmente el evento de default, generando preocupación en el mercado financiero local.
Como consecuencia, la agencia calificadora S&P Global Ratings rebajó la calificación crediticia de la empresa hasta la categorĆa āDā, que indica incumplimiento en sus obligaciones financieras.
Los bonos afectados por este impago estĆ”n mayoritariamente en manos de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), lo que incrementa la relevancia del caso debido a su potencial impacto en los ahorros previsionales de millones de afiliados en el paĆs.
El default se produce en un contexto de tensiones financieras y desafĆos operativos para la concesionaria, que administra importantes vĆas en la capital peruana. Analistas seƱalan que la situación podrĆa derivar en procesos de reestructuración de deuda o negociaciones con acreedores en el corto plazo.
Hasta el momento, la empresa no ha detallado un plan integral para enfrentar sus obligaciones pendientes, mientras el mercado permanece atento a posibles medidas regulatorias y financieras que mitiguen el impacto.








