La autoridad ambiental de Antofagasta aprobó la ampliación operativa de Minera Centinela, que permitirá explotar nuevas fases en los rajos Mirador y El Llano, extender la vida útil de la operación y reforzar su capacidad productiva.
La Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) de Antofagasta aprobó la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto de modificación y continuidad operacional de los rajos Mirador y El Llano, pertenecientes a Minera Centinela, con una inversión superior a los US$ 7 millones.
Nuevas fases y extensión de vida útil
El proyecto contempla la apertura de la fase 5 en el rajo Mirador y la fase 4 en El Llano, lo que permitirá la extracción conjunta de aproximadamente 45 millones de toneladas de sulfuros y 40 millones de toneladas de óxidos de cobre, extendiendo la vida útil de estas áreas en seis años adicionales.
Optimización de infraestructura minera
La iniciativa también considera la adecuación del depósito de ripios Tesoro, con el fin de responder a nuevas necesidades operativas y mejorar la eficiencia en el manejo de materiales dentro de la operación minera.
Impulso a productividad y competitividad
Desde la compañía, el gerente general Nicolás Rivera destacó que la aprobación representa un paso clave para fortalecer la capacidad productiva, mejorar la competitividad y avanzar en estándares socioambientales más exigentes dentro de la operación.
Proyectos clave para el 2026
La empresa también proyecta continuar con el desarrollo del Depósito de Relaves en Rajo, considerado un hito en sostenibilidad, así como iniciar el comisionamiento de una nueva concentradora que permitirá extender la operación por al menos 30 años más.
Sin fase de construcción adicional
Al tratarse de un proyecto de continuidad operacional, no se requerirá una etapa de construcción, ya que las nuevas fases utilizarán la infraestructura y servicios existentes de las líneas de producción de óxidos y sulfuros de Minera Centinela.








